Poema por Ignacio Campoy.

29. Un lugar.

El polvoriento olor del pinar
o ese azul aroma de salina,
acaso la tímida piedra, o tal vez
el eco de salmo en la orilla
ejercitando un coro de guijarros
entre el éter dorado de la tarde.
Embalsamando proseguirán
éste íntimo territorio de trenes
dormidos entre tunas y palmas.

Otro pie acudirá solicito ante
un solsticio recién iniciado
desdeñando vanas advertencias,
ingrávidas razones que al fervor
del ocaso se tornan pasajeras,
experiencia ruin, huero alegato.
Más no será mi mano, ni tu azul.
Marcarán el aíre otras trazas,
remozado bucle de deseo y labio.

P1000012 (5)1711144818954.barcode2-72.default (1).png

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s