playa-nerea
Una playa cualquiera.

Siento que soy arena.
Apostada en una playa esperando
que el mar me bañe.
Compuesta por generaciones de tierra y de recuerdos.
Siento que soy arena.
Tan delicada y maleable como sólida y dispersa.
Latente, esperando una mano de recogida
o una pisada que le dé forma a mi silueta.
Soy arena fina de miles de rocas.
Venidas o arrojadas a la costa por causas infinitas.
Mediodía entre abrupta montaña y embravecido océano.
Posibilidades diluidas en sal marina y restos de sedimentos expectantes.
Siento y soy, arena.