VALS DEL TIEMPO

Madrid
II/2018

 

Y de la consciencia,
la memoria nace,
tu que tornas horizontes mis ideas.

Entre fotogramas enlatados.
Azul infancia coloreo.
Flashes eléctricos bailan
o se mezcla con el deseo.
Pero recuerda.
En la mente no está el centro.

Monos que comieron de la ciencia.
Erguidos. Le dieron tiempo a la existencia.
Tiempo (tiempo humano),
es lo que necesitó el mono
para levantar la cabeza del cuerpo.

Xenofobia, brujería y pecado sexual.
Histeria colectiva, anticomunismo
o no sé qué más.
Etnocentrismo y chovinismo religioso.
Heterosexual, monógamo o marital.
Ahora soy “bueno”, “situado en el lado natural”.

Esto es una realidad vacía.
Pues iluminémosla con fuego.
¡Somos polvo de estrellas
mirando al firmamento!.

<<La señal.
Hay que verla, en el antipaisaje
está la respuesta.>>

La Ciudad desconocida invita que conozca sus calles.
Frecuento bares, siempre en compañía. Que no sé si fueron, o serán.
Puentes sobre ríos imaginarios, en una mente
que no intuyo que sea mía.

Amistades que fueron, fueron por azares
de los años, el paso de estos
y sus vientos lejanos.
Recuerdos. Recuerdo que apareces.
En sueños,
sueños que no son míos.
Pero los vivo como si…

Viento, nieve e invierno.
Laberinto gris de cemento.
En una calle me tropiezo con el tiempo.
Me cuenta que en la mente
no está el centro.

Agarrados a la misma veleta del firmamento.
Girabais juntos al vaivén de los sueños.
Nada se interponía,
bebiendo el néctar de lo nuevo,
transformando los días y creando recuerdos.

Ahora todo le pertenece al tiempo.
Al tuyo. Cuando el presente se vuelve ayer
y te abraza una mañana de enero.

¡Que no te devore!

Baila con él, coquetea en su juego,
pero no sientas estar viviendo
sentimientos en aquellos que una vez sucedieron…
Y aquí es donde acaba el vals del tiempo,
el aire se funde con la memoria, y se transforma en recuerdo.

Una empleada de Lockheed trabajando en un P-38 Lightning. (Burbank, California 1944)

Empleada de Lockheed trabajando en un P-38 Lightning. (Burbank, California 1944)