APÁTRIDA

Madrid,
II/2018

Ya se disuelve resplandor ocaso
en horizonte costa occidental.
Aquí en Mainake, amiga es la noche del viajero,
de la brisa y una buena conversación.
Entre luces amarillas, verdes o rojas
sobre terraza enredadera
comienza esta historia.
No desvirtúes, sigue senda
aquella que la diosa poliada
difuminó en tus pensamientos.
<<Sé apátrida,
recuerda>>.

Conveniente será que la bahía
que te dio forma nunca olvides.
Ya crecida supo
que te ausentarías.
(disgustada por ello no está)
La ciudad que te vio nacer
te da las bienaventuranzas
en los meses estivales, las panateneas,
danzan con antorchas hoplitas.
(Tu séquito fiel a ti).
Cruzando alamedas y avenidas.

La huida entienden, lo que no saben
es de tu alma niña aventurera,
aquella que no espera…
esa que no descifra lo que pregunta.
<<Se apátrida.
Recuerda>>.

Nunca olvides la ciudad que te vio nacer,
ni las amistades que atrás dejas,
(Os echo de menos y deseo que estés bien).
Desnuda, te adentras en la caverna
profundo abrazo de fuego y tierra,
has de encontrar el tótem que sonríe
a la más lejana estrella.
Cumple la ruta,
para así completar el círculo
y partir con tu séquito
a mares que Herodoto dejó escapar.

Janis Joplin y Grace Slick